lunes, 14 de enero de 2008

yo creo que...

Un par de piojos saltando no es más que eso.
Pero la mordida más grande entre ellos puede ganar popularidad.

3 comentarios:

Harpo dijo...

La vida es un bizcochuelo, cuanto más grande es la dentalla, más te calienta las encías, después querés más y más, aunque te quedes sin dientes, con la panza llena y sabiendo que no terminaste.

Y después obvio, todo eso te da piojos que te liman la cabeza.

Que buena frase danu. Escribís muy bien.

Sugus verde dijo...

Me encanta este universo que hiciste acá.
Concuerdo con el silencioso.

Ariel- dijo...

Pispee, cielos y cielos, nubes, lluvia, abuelas, toninas con tentáculos. Estados del tiempo y de ánimo y el ánimo del tiempo. Deseos. Cuántos deseos. Yo siempre pido el mismo, qué aburrido. Hay tela para cortar acá adentro, hay tela para cortar y armar una bandera, una bandera de tu propio mundo. El mundo de una “Chica“ linda con la imaginación por las nubes. Y la gente que sabe imaginar, la gente que sabe imaginar tiene los ojos como el cielo. Se caen las fronteras, se deshacen frente a tus ojos, date cuenta. Entonces tenemos manzanas que luchan para no estar en la cresta de la dentadura postiza de una tortuga tuerta en la segunda guerra de anfibios del planeta Delta Zeta. Entonces los moluscos, ex empleados de SEGBA, fundan el club de la taberna, y se juntan todos los domingos a tomar recuerdos con soda y menta. Entonces se estimula la cabeza, 50% amor, 50% genética y surge a chorros un mundo de letras que se pegan magnéticas y te dicen con vericuetos que te quieren y que todo esto que sos vos es bello nena.